Así podría definir cómo me siento desde hace unas semanas ya. Me siento perdida, aturdida, sin saber qué coño me pasa. Es la eterna tristeza de saber que no consigo ser feliz con nada ni con nadie. Hace tres semanas me sentía inmensamente deprimida. Pensaba continuamente en Manolo, y no paraba de llorar. Me acostaba y lloraba, caminaba por la calle triste, me sentía apática, con esa odiada sensación de sentirme arrastrada por la vida, de vivir mis días sin apreciarlos, sin vivirlos. Tenía a Manolo en todo momento en la mente, pensaba en él angustiada, como si presintiera que algo le había pasado. A él, a su niño o a su padre. No podía quitarme esa idea de la cabeza. Y, por primera vez desde que lo conozco, le mandé un sms porque sí, sin ninguna razón, solamente diciendole "Como va todo, señor Manolo?". Al cabo de unas horas, me contestó diciendome que su padre había muerto hacía cuatro días. Me quedé muerta y me corrió un escalofrío por el cuerpo.
Siempre he creido en esos lazos invisibles que nos unen a él y a mí, pero...jamás había vivido una sensación parecida. Estamos más unidos de lo que siempre he creido o ha sido una simple casualidad? Es posible que él estuviera sufriendo en un hospital, viendo cómo a su padre se le iba la vida y yo, sin saber nada, a 1000 kms estaba sintiendo su dolor? Realmente ha pasado eso o ha sido una coincidencia? Ese pensamiento me está torturando desde ese día. No consigo quitármelo de la cabeza, se lo he contado a las personas más cercanas a mí (a mi hermana, a Rosa, a Ana) y las tres han dicho lo mismo, se han encogido de hombros y no han sabido darme una razón lógica. Pero los mensajes están ahí, como prueba de que no ha sido producto de mi imaginación ni que lo he soñado. El domingo pasado Manolo estaba en Cádiz con su señora esposa y su hijo, y aprovechando que fue él solo al coche me llamó para contarmelo todo. No le expliqué lo que me había pasado, sólo le dije que le había escrito un mail contándole algo... El aún no lo había leido. Me dijo que lo leería al día siguiente. No me ha contestado ni me ha llamado. Me dijo que iba a empezar a ir a un psicólogo, que no se sentía feliz, que desde que su madre había muerto hace unos 5 años sentía que la vida se podía ir en cualquier momento, que no la apreciaba, que tenía un buen trabajo, mujer e hijo, pero que no se sentía feliz... Le pasará como a mí? Se dará cuenta que la vida se le pasa alejado de la persona que realmente ha amado toda su vida? Sentirá que se le pasa el tiempo alejado de quién quisiera que compartiera su vida? Se estará dando cuenta que le falta lo que siempre quiso tener cerca de él?
Me torturan todos esos sentimientos. Me amarga pensar que los dos estamos igual y que seguimos sin poder hacer nada por arreglarlo y poder estar juntos. Antes nos separaban sus padres. Ahora no están, pero su lugar lo ha ocupado una esposa y un hijo.
No puedo dejar de pensar en él, voy conociendo hombres y en cada uno de ellos voy comprobando que no, que ninguno me produce el chispazo que el me provocó, que nadie me electriza, que nadie me bloquea, que nadie me hace vibrar como lo hizo él, como lo sigue haciendo él. Tengo que verle. Tengo que organizarme un viaje a Sevilla y verle. Tenemos que plantarnos, uno delante del otro, mirarnos a los ojos y ver si seguimos viviendo con un espejismo que nos tiene amarrados al pasado, o comprobar que realmente nada de aquello murió, que sigue tan vivo como hace casi 20 años, que nada ha muerto y que lo único que ha hecho ha sido crecer y afianzarse con el paso de los años...
Yo sé que no vivo de una ilusión, sé que lo que siento es real, sé que si no tuviera a mis hijas sería capaz de volver a Sevilla y estaría con él, aunque fuera en calidad de amante, me da igual cómo fuera, pero querría estar con él. Veo fotos suyas en Facebook, y sigue gustándome tanto como antes, sigo viendole con los mismos ojos, me se sus facciones de memoria y seguiría dando mi vida por él. Porque en su día se la di sin condiciones, y yo cuando doy algo...lo doy para siempre.
Hoy Ana me ha dicho que soy una romántica, que no se imaginaba que pudiera ser así (la eterna puta fama de chica dura...). No creo que sea romanticismo. Es simplemente que no me resigno a pensar que jamás pueda volver a compartir mi vida con él. Ël es mi mundo, él es mi amor, él es mi aliento y mi aire.... Cómo coño voy a poder vivir sin él, si mi vida le pertenece?
Como le dije en el correo que le escribí "Nuestras vidas están (a pesar de todo) inexorablemente unidas para siempre...