Manolo fue mi amor hace 20 años. Y a día de hoy, sigue siendo el hombre al que amo profundamente.
Considero que he sido muy afortunada en el amor. He amado mucho, y me han amado mucho. A veces he dejado, otras me han dejado...pero siempre lo he dado todo y sé que, cuando me han querido de verdad, lo han dado todo por mí. He sido el Gran Amor de algún hombre y yo he amado intensamente... pero nunca como amé a Manolo.
Nuestra relación, realmente fue breve, 15 meses nada más, pero fue muy vivida, muy intensa, profundamente pasional, tierna, dulce, imprevisible, llena de luces con alguna sombra...
Fue el primer hombre en muchas cosas. Fue la única persona por la que me planteé quitarme la vida, fue la primera persona con la que viví experiencias después repetidas, pero nunca igual.
Eramos ya adultos, yo con 23 años y él casi 26. Y cuando se fue de mi vida, quise irme yo de mi vida también. Pero no lo hice.
Me pasé el resto de mi vida sabiendo de él por terceras personas, intentando no desaparecer de la suya, esperándole, intentando olvidarle. Como dice José Manuel Soto en esa preciosa canción "me enredo en amores sin ganas ni fuerzas por ver si te olvido y llega la noche y de nuevo comprendo que te necesito. Procuro olvidarte...".
Me he pasado toda mi puñetera vida intentando olvidarle, intentando implicarme al 100%, como hice con él, en cada una de mis relaciones. Mi puta vida ha transcurrido de manera escurridiza, intentando olvidar al jodido cateto. Intentando odiarle por su cobardía, intentando convencerme que quien no se atreve a jugar, no merece ganar. Intentando recordar lo peor de él, intentando olvidar lo feliz que fui a su lado. Pero no conseguí nada de lo que me propuse...
He amado bajo su sombra, he sentido bajo su peso, pago la condena por un delito cometido por él. O tal vez yo pude hacer más?
Hace dos años volvimos a tener contacto gracias a San Facebook. Y desde entonces, cada vez que hablamos...sigo vibrando con su voz, sigue alterandome su risa, sigo derritiendome con sus reconocimientos de culpa, con su admitido arrepentimiento por no haber luchado y encarado con el mundo.
Me siento feliz por su semi-desgracia. El también sabe que nunca volvió a ser feliz del todo, él también sabe que paga su condena, él también sabe que se limitó a vivir su vida, sabiendo que no podía disfrutarla con la persona que realmente ha amado siempre...
Está casado, tiene un niño. Admite que es infiel, y sigue sin atreverse a vernos. Porque sabe que volveremos a caer, porque sabe que se avivará algo que nunca se apagó.
Joder!!! Porque hemos tenido la suerte de conocer el verdadero amor, ese que nunca muere, que se mantiene inalterable con el paso del tiempo, que resurge en cada palabra que cruzamos. Y que tenemos miedo de volver a cruzar nuestras miradas porque tras eso vendrá todo lo demás. Y todo lo demás es darlo todo, como siempre hicimos...de corazón, poniendo todo nuestro ser y nuestra alma, sintiendonos vivos de verdad y sabiendo que todo vale la pena, que todo ha valido la pena....
Guardo la eterna esperanza de acabar mi vida con él. No sé qué devaneos tendría que dar esta imprevisible vida, pero siempre he vivido con esa esperanza. Acabar mi vida con él.
Dios...le he amado tanto.... le amo tanto, que sigue doliendo como hierro incandescente....
Tres cosas no volverán jamás: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.Promise me you´ll wait for me..........every night and day just.....................
No hay comentarios:
Publicar un comentario