domingo, 27 de marzo de 2011
Rendición
Totalmente enamorada. Totalmente entregada. Loca por Paco. Muerta por él. Así me siento. Me asusta un poco todo lo que siento, que es inmenso, sano, puro y limpio. Me asusta, pero me siento inmensamente feliz. Como hacía siglos que no me sentía. Empiezo a escribir sobre él y me salen las palabras a borbotones, sin órden ni control. Es tanto lo que me provoca...
El viernes 18 hicimos el amor por primera vez. En una cama. La vez del parking no cuenta. Eso fue un juego. El viernes 18 volví a experimentar sensaciones totalmente olvidadas. Ví a un hombre totalmente entregado a mí, y no sólo por el deseo que nos devoraba a los dos. No. No hablo de puro deseo fisico y sexual. No. Hablo de ternura, hablo de ansia, hablo de sentimientos en estado puro, hablo de emocionarse por una simple caricia, hablo de deshacerse por un beso, hablo de volver a oir "te quiero" haciendo el amor. Hablo de tener a alguien a un milimetro de tu cara, encima tuyo, penetrandote, quieto, mirandote fijo a los ojos diciendote "Dios, cómo puedo quererte tanto?". Hablo de todo eso, de todo eso y mucho más, que tenía totalmente olvidado. Tan olvidado que ya no sé realmente si me ha sucedido alguna vez. Sé que sí, pero queda tan, tan lejano...
Fueron cuatro horas intensas, maravillosas, perfectas. Puro fuego, pura ternura, algo de torpeza en los primeros momentos, nervios incluso. Hubo muchisima pasión, muchísimo deseo, muchísima ansiedad, ganas... Memorable. Hubo ternura, hubieron puntos salvajes, casi primitivos. Mil besos, miles de caricias, miles de gestos de amor en estado puro. Increible. Realmente increible e inolvidable.
Paco me está dando mucho. Y todo bueno. Me siento deseada, me siento querida, me siento anhelada, me siento bienvenida y bienhallada. Siento que realmente este hombre está totalmente enamorado de mí. Siento que toda demostración le parece poca. No escatima en vernos. No escatima en hacer kilometros para verme un par de horas. No escatima en besos, en muestras de amor, en cariños. Y me encanta. Me encanta sentirme tan querida. Lo necesitaba. Lo necesitaba con urgencia. Y con la misma urgencia necesitaba sentirlo y demostrarlo yo también.
Durante la semana nos vemos casi cada día. Al mediodía comemos, o tomamos un café, o quedamos por la tarde un par de horas, tomamos una copa y nos devoramos a besos entre caricias...
Ayer viernes quedamos a tomar café y le di a elegir menú "Amor, que prefieres, café o sexo?" Se puso a reir y dijo "ostias!!". Corriendo a buscar aparcamiento y volando a casa de mi hermana, obviamente.
Fue una hora escasa, pero intensísima, pasional, tierna y llena de amor.
Y otro fin de semana sin él.
Me cuesta mucho sobrellevarlos, y si estoy sin niñas aún es peor. Se me hace eterno y muy cuesta arriba.
Esta noche he quedado con Chordi. Quería quedar con él para explicarle el cambio de situación. El, obviamente no sabía nada y cuando nos hemos visto no he podido evitar que me diera un beso en los labios. Hemos cenado en el Da Pietro y luego hemos ido al Merbeyé a tomar una copa. Y ahí le he dicho que había empezado una relación con una persona. Me ha dicho que algo se había imaginado, dada mi poca predisposición ultimamente a quedar con él. Estaba muy mala costumbrado. Estaba especialmente cariñoso hoy, pero me ha dicho que aunque pierda los ratos que tenemos él y yo, si yo soy feliz él es feliz, aunque le joda. Ha intentado convencerme para que subiera a su casa por última vez. Naturalmente, no he subido. Ya le he dicho que sin pareja puedo ser la más perra del mundo, pero que si me implico con alguien, es porque lo siento. Y que por este hombre sentía mucho. No iba a subir bajo ningún concepto. Cuando ha visto que no iba a ceder de ninguna manera, me ha vuelto a besar en los labios y se ha ido. En teoría hemos prometido mantener la amistad, seguir viendonos, pero no sé yo... De todos modos, no me quita el sueño, aunque realmente querría mantenerlo como amigo, aunque ahora al principio nos distanciemos un poco sé que la cosa volverá a la normalidad. Estoy segura. Jordi es una persona coherente y él ya sabía que yo tenía muchas ganas de estabilizarme. Llevaba mucho tiempo haciendo la cabra y este vacío emocional que yo sentía dentro me estaba matando. El lo sabe perfectamente.
Y mañana ya es domingo. Y estoy deseando que llegue el lunes y volar a Terrasa para estar con mi amor. Esta semana estoy sin niñas, y me combinaré todo lo posible para estar el máximo de tiempo con Paco. Le echo muchísimo de menos. Le añoro horrores. Y esta noche, sin él, me sentía como fuera de lugar. He estado tantísimos años sin él, que quiero aprovechar cada segundo de que disponga para compartirlo con él.
Le amo. Le amo profundamente. Con auténtica pasión.
El viernes 18 hicimos el amor por primera vez. En una cama. La vez del parking no cuenta. Eso fue un juego. El viernes 18 volví a experimentar sensaciones totalmente olvidadas. Ví a un hombre totalmente entregado a mí, y no sólo por el deseo que nos devoraba a los dos. No. No hablo de puro deseo fisico y sexual. No. Hablo de ternura, hablo de ansia, hablo de sentimientos en estado puro, hablo de emocionarse por una simple caricia, hablo de deshacerse por un beso, hablo de volver a oir "te quiero" haciendo el amor. Hablo de tener a alguien a un milimetro de tu cara, encima tuyo, penetrandote, quieto, mirandote fijo a los ojos diciendote "Dios, cómo puedo quererte tanto?". Hablo de todo eso, de todo eso y mucho más, que tenía totalmente olvidado. Tan olvidado que ya no sé realmente si me ha sucedido alguna vez. Sé que sí, pero queda tan, tan lejano...
Fueron cuatro horas intensas, maravillosas, perfectas. Puro fuego, pura ternura, algo de torpeza en los primeros momentos, nervios incluso. Hubo muchisima pasión, muchísimo deseo, muchísima ansiedad, ganas... Memorable. Hubo ternura, hubieron puntos salvajes, casi primitivos. Mil besos, miles de caricias, miles de gestos de amor en estado puro. Increible. Realmente increible e inolvidable.
Paco me está dando mucho. Y todo bueno. Me siento deseada, me siento querida, me siento anhelada, me siento bienvenida y bienhallada. Siento que realmente este hombre está totalmente enamorado de mí. Siento que toda demostración le parece poca. No escatima en vernos. No escatima en hacer kilometros para verme un par de horas. No escatima en besos, en muestras de amor, en cariños. Y me encanta. Me encanta sentirme tan querida. Lo necesitaba. Lo necesitaba con urgencia. Y con la misma urgencia necesitaba sentirlo y demostrarlo yo también.
Durante la semana nos vemos casi cada día. Al mediodía comemos, o tomamos un café, o quedamos por la tarde un par de horas, tomamos una copa y nos devoramos a besos entre caricias...
Ayer viernes quedamos a tomar café y le di a elegir menú "Amor, que prefieres, café o sexo?" Se puso a reir y dijo "ostias!!". Corriendo a buscar aparcamiento y volando a casa de mi hermana, obviamente.
Fue una hora escasa, pero intensísima, pasional, tierna y llena de amor.
Y otro fin de semana sin él.
Me cuesta mucho sobrellevarlos, y si estoy sin niñas aún es peor. Se me hace eterno y muy cuesta arriba.
Esta noche he quedado con Chordi. Quería quedar con él para explicarle el cambio de situación. El, obviamente no sabía nada y cuando nos hemos visto no he podido evitar que me diera un beso en los labios. Hemos cenado en el Da Pietro y luego hemos ido al Merbeyé a tomar una copa. Y ahí le he dicho que había empezado una relación con una persona. Me ha dicho que algo se había imaginado, dada mi poca predisposición ultimamente a quedar con él. Estaba muy mala costumbrado. Estaba especialmente cariñoso hoy, pero me ha dicho que aunque pierda los ratos que tenemos él y yo, si yo soy feliz él es feliz, aunque le joda. Ha intentado convencerme para que subiera a su casa por última vez. Naturalmente, no he subido. Ya le he dicho que sin pareja puedo ser la más perra del mundo, pero que si me implico con alguien, es porque lo siento. Y que por este hombre sentía mucho. No iba a subir bajo ningún concepto. Cuando ha visto que no iba a ceder de ninguna manera, me ha vuelto a besar en los labios y se ha ido. En teoría hemos prometido mantener la amistad, seguir viendonos, pero no sé yo... De todos modos, no me quita el sueño, aunque realmente querría mantenerlo como amigo, aunque ahora al principio nos distanciemos un poco sé que la cosa volverá a la normalidad. Estoy segura. Jordi es una persona coherente y él ya sabía que yo tenía muchas ganas de estabilizarme. Llevaba mucho tiempo haciendo la cabra y este vacío emocional que yo sentía dentro me estaba matando. El lo sabe perfectamente.
Y mañana ya es domingo. Y estoy deseando que llegue el lunes y volar a Terrasa para estar con mi amor. Esta semana estoy sin niñas, y me combinaré todo lo posible para estar el máximo de tiempo con Paco. Le echo muchísimo de menos. Le añoro horrores. Y esta noche, sin él, me sentía como fuera de lugar. He estado tantísimos años sin él, que quiero aprovechar cada segundo de que disponga para compartirlo con él.
Le amo. Le amo profundamente. Con auténtica pasión.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Magia
Respuesta a tus cristalitos y5: YOLANDA
Conocí a Yolanda no por casualidad, sino porque la buscaba.
Buscaba una mujer que me gustase, que me atrajera, que me pusiera perro perro, que yo la pudiera gustar y que, quién sabe, pudiera tocar en mi corazón.
Obviamente no la podia buscar poniendo una caseta en medio del Paseo de Gracia, ni en una página de contactos del tipo Badoo, dado que tenia que conocer mis intereses sin tapujos. Y bueno, tras un par de intentonas sin pena ni gloria, que no estamos para perder el tiempo, apareció.
La vi venir calle abajo toda sofocada, hacia calor, se habia dado prisa y yo estaba alli, esperandola. La verdad es que me comporté como un cochino, casi no me moví hasta que estuvo casi a mi altura, pero queria verla bien, como andaba, como sonreia, como saludaba.Dos besos y a tomar café. Fue un café largo, sin prisas y hablé mucho. Eso sí, cuando hablé lo hice de una forma distendida, sin ambages, simplemente para que se fuera haciendo una idea de lo que era y lo que buscaba. Procuré no usar un lenguaje llano, un discurso lleno de bromas porque la quería ver reir y si era capaz de hacerlo. Y bien, se rió. Rió de buena gana mis bromas y participó alegremente de ellas, eso me gustó. Es inteligente, es capaz de captar la ironía y tiene sentido del humor. Vi como poco a poco, unos ojos de hielo se relajaban y sonreían.
La acompañé hasta su lugar de trabajo, bueno casi, porque me dio la gana, porque el tiempo se me habia hecho corto y porque me apetecia agotar el último segundo. Dos besos de despedida y me cogió del brazo con un gesto humano de los que tanto hecho a faltar últimamente. Ahora la peña solo se te acerca para follar pero no para sentir.
Estuve tan a gusto que no tuve por más que mandarle un sms diciéndoselo. Supongo que me lo podría haber ahorrado pero me jode quedarme con la palabra en la boca. Luego, reflexionando, me dije, Paco, ojito que te puedes enganchar y ésta tiene muchas millas y una buena lista de espera, que no está la cosa para que languidezcas sufriendo en silencio y esperando el turno. Pero quería conocer más.
La siguiente cita fue para cenar. Lo típico. Buen rollito, la chica moderna de la gran ciudad que le muestra los rincones con encanto que dispone una ciudad como Barcelona al cateto de Zaragoza. La verdad es que se me da muy bien eso de hacerme de pueblo, de hecho me gusta y me divierte. Es un juego divertido. Y disfruté de su presencia.
No sé si fueron minutos o algunas horas, pero conforme pasaba el tiempo me daban más ganas de más y más. Cada vez me latia el corazón con más fuerza y no se iba a escapar sin que supiera lo que sentia. Así que aproveché la oportunidad y le abrí mi corazón. Creo que se sorprendió pero no lo demostró, eso sí, me permití besarla pero un beso de aunténtica ternura, poniendo mi corazón en mis labios.
A tenor de ser sincero he de decir que quise saber lo que le provocaba. Si respondia con de una forma desenfrenada, vale le gusto y me desea, pero para ese momento...buen rollito, aqui un amigo y hasta la vista, este que lo es te felicitará en navidad. Si se hecha atrás y se hace la ofendida, ni le despiertas sentimiento alguno ni tan siquiera le gustas, con lo que disculpas, he sido un torpe y ruego me perdone usté. Pero respondió con dulzura. Es capaz de sentir ternura. No es tan dura como me quiere hacer creer. Obviamente el final de la noche fue apoteósico. Calentón monumental en el coche y los sentimientos y las sensaciones saltando por las ventanas. Eso sí, con un leve toque de susto por parte de los dos, pero qué cojones está pasando?
A partir de ahí fue quedar para que me fuera conociendo, que fuera sabiendo de mi, de mi circunstancia, de las dificultades que estoy pasando. Sí, me estaba implicando, y qué?...No todo serán locas y adictas en mi vida, aunque solo haya sido una, ya vale, ya. Evidentemente, como una mujer que está en el mundo, lo que le contaba le hacia dudar, le hacía reflexionar, hasta que me pidió tiempo para pensarlo bien. Lógicamente, se lo di. Eso sí, tenia que decirle de una vez que la quería, que la quiero, joder, que me muero por sus huesos. Que no lo entiende? Bueno, vale, me joderá, pero por lo menos se lo he dicho. Que no me cree?...Sé que es difícil de creer, pero es lo que hay.
Desde luego es un rato cabrona. Sabe mandar puyas donde más duele, lo que pasa es que a estas alturas soy capaz de perdonarlo todo. De momento. Tras comer juntos en Terrassa me habló de la forma más retorcida de su lista de espera y reconozco que fue como una andanada en la línea de flotación, eso sí, yo contesté reconstruyendo los mamparos destrozados y largando todas las velas a sotavento. Realmente me sorprendí a mi mismo porque en circunstancias similares hubiera barrido sus cubiertas con metralla hasta que la sangre y los chicharrones hubieran llegado a la sentina. Realmente esta mujer me interesa.
Pero bueno, llegamos al punto de no creer. Quiere quedar conmigo para ...creer?...No, evidentemente no cree una palabra de lo que le he dicho y no la culpo. Supongo que se ha tenido que oir de todo para obtener un favor sexual, con lo que un pavo que aparece de pronto con florecillas en las orejas y cantando poemas de amor...bueno, es diferente, el tio se lo curra. Me enamora para despues pegarme un polvo, no está mal. Pero una cosa es echar un polvo y otra muy distinta es poner la vida en sus manos.
Ahora bien, reflexionando. He conocido a una mujer maravillosa, me gusta, me atrae y quiero todo con ella. Por otra parte, siendo lógico, es difícil mantener una relación así, avivando la llama...como? con ratitos robados?...de momento.
Quiere quedar, supongo que para escupirme a la cara todas sus dudas y seguramente para enseñarme la parte más dura de la Yolanda que he conocido. Querrá mirarme a los ojos cuando vaya poniendo en el tapete una a una todas sus dudas, o sus certezas. Y según lo que vea irá endureciendo su ataque o lo irá remitiendo.
De cualquier forma quedaré. Me apetece verla, aunque sea por última vez. Me ha dado algo que había perdido hacía tiempo, la esperanza. Y aunque sea sólo por eso, le he de estar agradecido. Por ella renuncié a un trabajo de mierda mal pagado en Zaragoza, por mi loca obsesión de volver alli. Sin embargo ni se imagina el favor que me ha hecho. La de cuajos que me hubiera tenido que tragar si acepto. Y si mi fin no está en Zaragoza? y si por mis cojones, gordos como los melocotones de Calanda, encuentro algo aqui que merece la pena? Ayer noche se me ocurrian por lo menos tres sitios en los que puedo encajar y les voy a enviar mi curriculum, por supuesto, me conocen y saben de lo que soy capaz. Y bueno, si tengo un salario medianamente decente puedo permanecer aqui, o en Barcelona. Alquilando una habitación o si puedo un estudio, en definitiva, volar. Poder pagar mis deudas, no tener que contar con la paga de jubilada de mi madre, que no tiene un duro y que bastante tiene ella con lo que tiene o tener que pedirle pasta a mi tia, bastante me ha dado ya y bien caro que se lo ha cobrado.
Sí, la quiero, pero sobre todo le estoy agradecido. La mujer que busco existe.
Este es Paco. Este es el hombre que ha conseguido que desee soltar lastres. Casi veinte años amarrada son muchos. Tal vez me equivoque, pero es lo que siento en estos momentos. Se acabó el partido con prórroga incluida, Manolo...
Conocí a Yolanda no por casualidad, sino porque la buscaba.
Buscaba una mujer que me gustase, que me atrajera, que me pusiera perro perro, que yo la pudiera gustar y que, quién sabe, pudiera tocar en mi corazón.
Obviamente no la podia buscar poniendo una caseta en medio del Paseo de Gracia, ni en una página de contactos del tipo Badoo, dado que tenia que conocer mis intereses sin tapujos. Y bueno, tras un par de intentonas sin pena ni gloria, que no estamos para perder el tiempo, apareció.
La vi venir calle abajo toda sofocada, hacia calor, se habia dado prisa y yo estaba alli, esperandola. La verdad es que me comporté como un cochino, casi no me moví hasta que estuvo casi a mi altura, pero queria verla bien, como andaba, como sonreia, como saludaba.Dos besos y a tomar café. Fue un café largo, sin prisas y hablé mucho. Eso sí, cuando hablé lo hice de una forma distendida, sin ambages, simplemente para que se fuera haciendo una idea de lo que era y lo que buscaba. Procuré no usar un lenguaje llano, un discurso lleno de bromas porque la quería ver reir y si era capaz de hacerlo. Y bien, se rió. Rió de buena gana mis bromas y participó alegremente de ellas, eso me gustó. Es inteligente, es capaz de captar la ironía y tiene sentido del humor. Vi como poco a poco, unos ojos de hielo se relajaban y sonreían.
La acompañé hasta su lugar de trabajo, bueno casi, porque me dio la gana, porque el tiempo se me habia hecho corto y porque me apetecia agotar el último segundo. Dos besos de despedida y me cogió del brazo con un gesto humano de los que tanto hecho a faltar últimamente. Ahora la peña solo se te acerca para follar pero no para sentir.
Estuve tan a gusto que no tuve por más que mandarle un sms diciéndoselo. Supongo que me lo podría haber ahorrado pero me jode quedarme con la palabra en la boca. Luego, reflexionando, me dije, Paco, ojito que te puedes enganchar y ésta tiene muchas millas y una buena lista de espera, que no está la cosa para que languidezcas sufriendo en silencio y esperando el turno. Pero quería conocer más.
La siguiente cita fue para cenar. Lo típico. Buen rollito, la chica moderna de la gran ciudad que le muestra los rincones con encanto que dispone una ciudad como Barcelona al cateto de Zaragoza. La verdad es que se me da muy bien eso de hacerme de pueblo, de hecho me gusta y me divierte. Es un juego divertido. Y disfruté de su presencia.
No sé si fueron minutos o algunas horas, pero conforme pasaba el tiempo me daban más ganas de más y más. Cada vez me latia el corazón con más fuerza y no se iba a escapar sin que supiera lo que sentia. Así que aproveché la oportunidad y le abrí mi corazón. Creo que se sorprendió pero no lo demostró, eso sí, me permití besarla pero un beso de aunténtica ternura, poniendo mi corazón en mis labios.
A tenor de ser sincero he de decir que quise saber lo que le provocaba. Si respondia con de una forma desenfrenada, vale le gusto y me desea, pero para ese momento...buen rollito, aqui un amigo y hasta la vista, este que lo es te felicitará en navidad. Si se hecha atrás y se hace la ofendida, ni le despiertas sentimiento alguno ni tan siquiera le gustas, con lo que disculpas, he sido un torpe y ruego me perdone usté. Pero respondió con dulzura. Es capaz de sentir ternura. No es tan dura como me quiere hacer creer. Obviamente el final de la noche fue apoteósico. Calentón monumental en el coche y los sentimientos y las sensaciones saltando por las ventanas. Eso sí, con un leve toque de susto por parte de los dos, pero qué cojones está pasando?
A partir de ahí fue quedar para que me fuera conociendo, que fuera sabiendo de mi, de mi circunstancia, de las dificultades que estoy pasando. Sí, me estaba implicando, y qué?...No todo serán locas y adictas en mi vida, aunque solo haya sido una, ya vale, ya. Evidentemente, como una mujer que está en el mundo, lo que le contaba le hacia dudar, le hacía reflexionar, hasta que me pidió tiempo para pensarlo bien. Lógicamente, se lo di. Eso sí, tenia que decirle de una vez que la quería, que la quiero, joder, que me muero por sus huesos. Que no lo entiende? Bueno, vale, me joderá, pero por lo menos se lo he dicho. Que no me cree?...Sé que es difícil de creer, pero es lo que hay.
Desde luego es un rato cabrona. Sabe mandar puyas donde más duele, lo que pasa es que a estas alturas soy capaz de perdonarlo todo. De momento. Tras comer juntos en Terrassa me habló de la forma más retorcida de su lista de espera y reconozco que fue como una andanada en la línea de flotación, eso sí, yo contesté reconstruyendo los mamparos destrozados y largando todas las velas a sotavento. Realmente me sorprendí a mi mismo porque en circunstancias similares hubiera barrido sus cubiertas con metralla hasta que la sangre y los chicharrones hubieran llegado a la sentina. Realmente esta mujer me interesa.
Pero bueno, llegamos al punto de no creer. Quiere quedar conmigo para ...creer?...No, evidentemente no cree una palabra de lo que le he dicho y no la culpo. Supongo que se ha tenido que oir de todo para obtener un favor sexual, con lo que un pavo que aparece de pronto con florecillas en las orejas y cantando poemas de amor...bueno, es diferente, el tio se lo curra. Me enamora para despues pegarme un polvo, no está mal. Pero una cosa es echar un polvo y otra muy distinta es poner la vida en sus manos.
Ahora bien, reflexionando. He conocido a una mujer maravillosa, me gusta, me atrae y quiero todo con ella. Por otra parte, siendo lógico, es difícil mantener una relación así, avivando la llama...como? con ratitos robados?...de momento.
Quiere quedar, supongo que para escupirme a la cara todas sus dudas y seguramente para enseñarme la parte más dura de la Yolanda que he conocido. Querrá mirarme a los ojos cuando vaya poniendo en el tapete una a una todas sus dudas, o sus certezas. Y según lo que vea irá endureciendo su ataque o lo irá remitiendo.
De cualquier forma quedaré. Me apetece verla, aunque sea por última vez. Me ha dado algo que había perdido hacía tiempo, la esperanza. Y aunque sea sólo por eso, le he de estar agradecido. Por ella renuncié a un trabajo de mierda mal pagado en Zaragoza, por mi loca obsesión de volver alli. Sin embargo ni se imagina el favor que me ha hecho. La de cuajos que me hubiera tenido que tragar si acepto. Y si mi fin no está en Zaragoza? y si por mis cojones, gordos como los melocotones de Calanda, encuentro algo aqui que merece la pena? Ayer noche se me ocurrian por lo menos tres sitios en los que puedo encajar y les voy a enviar mi curriculum, por supuesto, me conocen y saben de lo que soy capaz. Y bueno, si tengo un salario medianamente decente puedo permanecer aqui, o en Barcelona. Alquilando una habitación o si puedo un estudio, en definitiva, volar. Poder pagar mis deudas, no tener que contar con la paga de jubilada de mi madre, que no tiene un duro y que bastante tiene ella con lo que tiene o tener que pedirle pasta a mi tia, bastante me ha dado ya y bien caro que se lo ha cobrado.
Sí, la quiero, pero sobre todo le estoy agradecido. La mujer que busco existe.
Este es Paco. Este es el hombre que ha conseguido que desee soltar lastres. Casi veinte años amarrada son muchos. Tal vez me equivoque, pero es lo que siento en estos momentos. Se acabó el partido con prórroga incluida, Manolo...
domingo, 13 de marzo de 2011
Euforia
Olvidarme de Manolo durante varios días, como si no existiera. En muy pocas ocasiones me ha pasado eso. Y actualmente, me veo viviendo en uno de esos momentos. Me siento auténticamente feliz, eufórica, plena, llena, saciada de amor, de sentimientos, de alegría, de expectativas...
Y Paco es el causante de este estado de ánimo.
Obviamente, la tormenta que preveí estalló, justo al día siguiente de escribir aquí. Me acosté corroída por dentro, por cómo me sentía y por todo lo que expresé aquí. Al día siguiente me llamó al mediodía, a ver que tal estaba...y el pobre se encontró con todo el chaparrón. Le conté lo que sentía, cómo me sentía yo con la situación que vive él. Lo vomité todo, llorando, aturrullada, y él en silencio, escuchando... Al acabar de echarlo todo, con voz muy seria me dijo que entendía lo que me pasaba, que ni reprochaba ni recriminaba nada, pero que mi inseguirdad fuera por mí misma, no por miedo a que me mintiera él, que él jamás en nada de lo que me había dicho me había mentido, y que no era su intención mentirme en nada. Que podía haber esperado más a decirme que vivía con su ex, que no tenía por qué haberlo dicho en la segunda cita, que podía haber esperado más. Pero que quiso que yo lo supiera, y que si no me lo dijo la primera vez que nos vimos fue porque no salió el tema, sino lo hubiera dicho también. No quiere esconderme nada, quiere una relación totalmente limpia y sincera entre nosotros, y que cada cual tome las decisiones que quiera respecto al otro, pero que no achaque mis miedos a sus posibles mentiras que no hay. Estuvimos mucho rato hablando, yo llorando, él compungido, y le dije que necesitaba tiempo para decidir qué hacía. No me veía capaz de llevar una relación en esa situación, y que antes de embarcarme de lleno con él en nada, tenía que tener las cosas claras. Le pedí un tiempo para pensarlo y me dijo que el que necesitara, que él me estaría esperando, pero que por favor le llamase para decirle una cosa u otra. Mientras él no supiera nada de mí, me esperaría, y si yo le llamaba para dejarlo todo, entonces volvería a su vida.
Pero no pude. Me pasé la tarde tristísima. Había quedado con Javi para tomar algo y cenar y estaba hecha una auténtica mierda. Cada vez que le decía a Javi algo de Paco, los ojos se me llenaban de lágrimas... Estando con Javi le mandé un sms a Paco pasandole el mail de Frigicoll para que mandara allí su curriculum, él me contestó dándome las gracias y cuando llegué por la noche a casa le mandé un mail explicandole lo que había hablado con Javi del trabajo. Por la mañana me escribió él, dandome las gracias y haciendo una referencia a mi frase de despedida del mail (un beso un poco grande, o algo así le puse). A media mañana me mandó un texto escrito por él, sobre lo que significaba un beso para él. Le contesté, me contestó, y así toda la mañana. No pude. No pudimos. Por la tarde me fui con Belén y mi madre a comprar ropa para Alex, y le mandé un sms diciendoselo. El estaba por Bcn y quedamos. El estaba prudente. Yo temerosa. Pero lo hablamos absolutamente todo. Nos fuimos a un bar que encontramos en Aribau y me dijo que le preguntara todo lo que quisiera, pero que no me quedara con ninguna duda. Que el me lo contaba todo, pero que no quería a su lado alguien que desconfiara de él. Que eso no. No quiere desconfianzas, ni mentiras, ni historias raras. Siente mucho, siente muy de verdad, siente como hacía mucho que no sentía, y lo quiere vivir en su máxima expresión, de una manera totalmente limpia y sin fisuras. Y lo hablamos todo. Y me convencí. No sé si hago bien o mal, pero es lo que siento. Creo plenamente todo lo que me dice. Le creo ciegamente, porque me habla con los ojos, y esos jamás mienten. Porque se le ve feliz, porque lo veo. Porque estaba falto de cariño, de amor y de entrega. Como yo. Y hemos encontrado un mar donde depositarlo todo el uno en el otro. Porque nos comemos con la mirada, nos devoramos con las manos, nuestras bocas se quedan pequeñas cuando nos besamos, por todo lo que queremos entregar y transmitir.
Me siento muy querida, muy deseada y muy esperada. Y muy bienvenida. Y me gusta. Me enternece. Me hace inmensamente feliz.
Y yo... pues estoy en una nube. No pienso negarlo. Me encanta ver que aprovecha cada ratito que tiene para que nos veamos, da igual dónde sea, da lo mismo si tiene que venir él desde Terrassa para vernos una hora. Me llena sentirme tan importante para alguien. Para alguien, no. Para él.
Creo que es lo que he estado buscando durante mucho tiempo. No tenía muy claro qué era lo que quería encontrar. Pero siempre he tenido muy claro que cuando lo encontrara, sabría que es eso. Y con Paco he tenido esa sensación. Desde el primer encuentro. Me quedé con ganas de saber y conocerle más. Y cada vez que nos vemos, nos vamos conociendo más, y me gusta más. Y me encanta el deseo, la ternura, el amor, la complicidad, el amor que muestra en cada beso, en cada gesto para cogerme la mano cuando caminamos, en cada mirada, en cada risa compartida, en las carcajadas que nos pegamos los dos, con sus ocurrencias, con mis chorradas... Me encanta que me pase el brazo por los hombros cuando paseamos, me encanta cómo me coje de la cintura cuando me ve, con las ganas que me besa, con la ternura que me mira, cuando se queda fijo, estudiando mi rostro, parandose en cada una de las facciones de mi cara, como si quisiera grabarla y que no se le olvidara ningún detalle... Me siento inmensamente feliz de tenerlo en mi vida, de haberme tropezado con él, de poder mostrar mis sentimientos sin ningún tipo de miedo. Aunque mucho más me gusta sentir los suyos. Me gusta cómo huele, cómo me besa, cómo se rie, cómo mira la vida con optimismo, cómo soy parte de su vida, y lo feliz que se siente de saber que forma parte de la mía.
Miro sus fotos y me derrito, leo sus escritos y me desarma.... Me siento muy vulnerable con él, casi frágil. Y me encanta la fuerza que me transmite, el convencimiento pleno que tiene en mí, la alegría con la que vive que nos hayamos encontrado. Me vuelve loca su caracter alegre, vital, optimista a pesar de todo lo que hay en contra... Y su claro convencimiento de que todo irá bien. Por primera vez en mucho, en muchisimo tiempo, le he dicho a alguien que le quiero. Por primera vez en mucho, en muchísimo tiempo, siento que no soy yo la que tira del carro...
Como dice la canción que acompaña hoy este escrito: Puede ser la razón por la que sobrevivo, la causa por la que estoy viva, al que cuidaré durante los buenos y los malos años. Yo tomaré sus risas y sus lágrimas y los convertiré en mis recuerdos. Porque donde vaya él, yo tengo que estar... El significado de mi vida es él...
Qué bien haber encontrado mi aguja en este inmenso pajar!!!!
Sí... estoy inmensamente feliz.
Si...le adoro. Estoy enamorada de Paco.
Le quiero.
Y Paco es el causante de este estado de ánimo.
Obviamente, la tormenta que preveí estalló, justo al día siguiente de escribir aquí. Me acosté corroída por dentro, por cómo me sentía y por todo lo que expresé aquí. Al día siguiente me llamó al mediodía, a ver que tal estaba...y el pobre se encontró con todo el chaparrón. Le conté lo que sentía, cómo me sentía yo con la situación que vive él. Lo vomité todo, llorando, aturrullada, y él en silencio, escuchando... Al acabar de echarlo todo, con voz muy seria me dijo que entendía lo que me pasaba, que ni reprochaba ni recriminaba nada, pero que mi inseguirdad fuera por mí misma, no por miedo a que me mintiera él, que él jamás en nada de lo que me había dicho me había mentido, y que no era su intención mentirme en nada. Que podía haber esperado más a decirme que vivía con su ex, que no tenía por qué haberlo dicho en la segunda cita, que podía haber esperado más. Pero que quiso que yo lo supiera, y que si no me lo dijo la primera vez que nos vimos fue porque no salió el tema, sino lo hubiera dicho también. No quiere esconderme nada, quiere una relación totalmente limpia y sincera entre nosotros, y que cada cual tome las decisiones que quiera respecto al otro, pero que no achaque mis miedos a sus posibles mentiras que no hay. Estuvimos mucho rato hablando, yo llorando, él compungido, y le dije que necesitaba tiempo para decidir qué hacía. No me veía capaz de llevar una relación en esa situación, y que antes de embarcarme de lleno con él en nada, tenía que tener las cosas claras. Le pedí un tiempo para pensarlo y me dijo que el que necesitara, que él me estaría esperando, pero que por favor le llamase para decirle una cosa u otra. Mientras él no supiera nada de mí, me esperaría, y si yo le llamaba para dejarlo todo, entonces volvería a su vida.
Pero no pude. Me pasé la tarde tristísima. Había quedado con Javi para tomar algo y cenar y estaba hecha una auténtica mierda. Cada vez que le decía a Javi algo de Paco, los ojos se me llenaban de lágrimas... Estando con Javi le mandé un sms a Paco pasandole el mail de Frigicoll para que mandara allí su curriculum, él me contestó dándome las gracias y cuando llegué por la noche a casa le mandé un mail explicandole lo que había hablado con Javi del trabajo. Por la mañana me escribió él, dandome las gracias y haciendo una referencia a mi frase de despedida del mail (un beso un poco grande, o algo así le puse). A media mañana me mandó un texto escrito por él, sobre lo que significaba un beso para él. Le contesté, me contestó, y así toda la mañana. No pude. No pudimos. Por la tarde me fui con Belén y mi madre a comprar ropa para Alex, y le mandé un sms diciendoselo. El estaba por Bcn y quedamos. El estaba prudente. Yo temerosa. Pero lo hablamos absolutamente todo. Nos fuimos a un bar que encontramos en Aribau y me dijo que le preguntara todo lo que quisiera, pero que no me quedara con ninguna duda. Que el me lo contaba todo, pero que no quería a su lado alguien que desconfiara de él. Que eso no. No quiere desconfianzas, ni mentiras, ni historias raras. Siente mucho, siente muy de verdad, siente como hacía mucho que no sentía, y lo quiere vivir en su máxima expresión, de una manera totalmente limpia y sin fisuras. Y lo hablamos todo. Y me convencí. No sé si hago bien o mal, pero es lo que siento. Creo plenamente todo lo que me dice. Le creo ciegamente, porque me habla con los ojos, y esos jamás mienten. Porque se le ve feliz, porque lo veo. Porque estaba falto de cariño, de amor y de entrega. Como yo. Y hemos encontrado un mar donde depositarlo todo el uno en el otro. Porque nos comemos con la mirada, nos devoramos con las manos, nuestras bocas se quedan pequeñas cuando nos besamos, por todo lo que queremos entregar y transmitir.
Me siento muy querida, muy deseada y muy esperada. Y muy bienvenida. Y me gusta. Me enternece. Me hace inmensamente feliz.
Y yo... pues estoy en una nube. No pienso negarlo. Me encanta ver que aprovecha cada ratito que tiene para que nos veamos, da igual dónde sea, da lo mismo si tiene que venir él desde Terrassa para vernos una hora. Me llena sentirme tan importante para alguien. Para alguien, no. Para él.
Creo que es lo que he estado buscando durante mucho tiempo. No tenía muy claro qué era lo que quería encontrar. Pero siempre he tenido muy claro que cuando lo encontrara, sabría que es eso. Y con Paco he tenido esa sensación. Desde el primer encuentro. Me quedé con ganas de saber y conocerle más. Y cada vez que nos vemos, nos vamos conociendo más, y me gusta más. Y me encanta el deseo, la ternura, el amor, la complicidad, el amor que muestra en cada beso, en cada gesto para cogerme la mano cuando caminamos, en cada mirada, en cada risa compartida, en las carcajadas que nos pegamos los dos, con sus ocurrencias, con mis chorradas... Me encanta que me pase el brazo por los hombros cuando paseamos, me encanta cómo me coje de la cintura cuando me ve, con las ganas que me besa, con la ternura que me mira, cuando se queda fijo, estudiando mi rostro, parandose en cada una de las facciones de mi cara, como si quisiera grabarla y que no se le olvidara ningún detalle... Me siento inmensamente feliz de tenerlo en mi vida, de haberme tropezado con él, de poder mostrar mis sentimientos sin ningún tipo de miedo. Aunque mucho más me gusta sentir los suyos. Me gusta cómo huele, cómo me besa, cómo se rie, cómo mira la vida con optimismo, cómo soy parte de su vida, y lo feliz que se siente de saber que forma parte de la mía.
Miro sus fotos y me derrito, leo sus escritos y me desarma.... Me siento muy vulnerable con él, casi frágil. Y me encanta la fuerza que me transmite, el convencimiento pleno que tiene en mí, la alegría con la que vive que nos hayamos encontrado. Me vuelve loca su caracter alegre, vital, optimista a pesar de todo lo que hay en contra... Y su claro convencimiento de que todo irá bien. Por primera vez en mucho, en muchisimo tiempo, le he dicho a alguien que le quiero. Por primera vez en mucho, en muchísimo tiempo, siento que no soy yo la que tira del carro...
Como dice la canción que acompaña hoy este escrito: Puede ser la razón por la que sobrevivo, la causa por la que estoy viva, al que cuidaré durante los buenos y los malos años. Yo tomaré sus risas y sus lágrimas y los convertiré en mis recuerdos. Porque donde vaya él, yo tengo que estar... El significado de mi vida es él...
Qué bien haber encontrado mi aguja en este inmenso pajar!!!!
Sí... estoy inmensamente feliz.
Si...le adoro. Estoy enamorada de Paco.
Le quiero.
martes, 8 de marzo de 2011
Un regalo
He conocido a alguien. Creo que muy especial. Intuyo que si nada se tuerce y se desvía del camino, puede llegar a ser alguien básico en mi vida. Sí, lo sé...hace cuatro días andaba llorando por las esquinas. Y eso está ahí. El querer y no poder con Manolo sigue ahí, pero como llevo haciendo casi 20 años, mi vida sigue, y la voy viviendo según va llegando, sin privarme de probar cualquier sensación, cualquier indicio que pueda hacerme sentir viva de verdad, de nuevo.
He conocido a Paco en la página por la que ando (cada vez menos). Quedamos para tomar un café y conocernos hace un par de semanas, el 25 de febrero, después de un cruce prometedor de mails y mensajes por el móvil. No sabría decir lo que sentí la primera vez que lo ví. No sé si me gustó o no me gustó. Es un tipo de hombre diferente a los que he conocido últimamente. Muy varonil, muy masculino, con pelo en pecho, perilla, bigote, pelo larguito, gafas... Una imagen muy de hombre. Luego se mostró muy ameno, muy cercano, muy conversador, muy espontáneo... Al final de las dos horas de la cita, me quedé con la sensación de querer verle más, de querer conocerle más. Me gustó. Al poco ratito, él me mandó un sms al móvil diciéndome que yo le había gustado mucho. He leido tantas veces ese sms que me lo sé de memoria. Esa misma noche yo tenía una primera cita con otro chico y la anulé. Me quedé con la sensación de haberme llenado de Paco, y no tenía ganas de conocer a nadie más. Volvimos a quedar el miércoles siguiente. Churros con chocolate en el café de la Opera, callejeo por las Ramblas, Bosc de Les Fades (con primeros contactos de piel con piel, suaves roces en los brazos, en las manos, miradas fijas...), cena en un vasco y un par de copas en un irlandés mientras veíamos el Barça- Valencia (1-0). Y ahí me besó por primera vez. Y me gustó. Mucho. Sentí el calor de sus labios, la dulzura que emanaba de ese beso. No fue un beso morreador, de babas y juegos de lenguas. No. Fue un beso tierno, dulce, cálido. Me gustó mucho. A partir de ahí nos dejamos llevar. Ninguno de los dos escondió lo bien que se sentía en compañía del otro. Me gustó poder dejarme llevar, sin miedo a mostrar que alguien me gusta. Me había acostumbrado a esconder mis sentimientos por miedo a despertar miedos. Con él puedo mostrarme tal cual soy. El viernes volvimos a quedar a otro café. Me dice, y me demuestra que soy muy importante para él, que soy lo que andaba buscando en una mujer. Se muestra feliz, contento y pleno. Pero el bombazo tenía que llegar. No hay día de invierno sin nubarrones. Tarde o temprano llegan. Vive con su ex. Me quedé sin poder mostrar realmente la mala leche que me subió por el cuerpo. Hace una semana que le conozco. Qué derecho tengo? A mi entender, ninguno. Por la noche volvimos a vernos. Fuimos a Les gens que j´aime. Yo me había pegado un baño antes de quedar. La mala leche se había ido afianzando en mi interior a lo largo de la tarde. Pero parece ser que la notó, a pesar de haber dejado gran cantidad de ella en el baño. Antes de entrar al bar me preguntó varias veces qué me pasaba. Se lo negué todas, pero al ver que se estaba reconcomiendo con lo que podía haber hecho o decirme que me hubiera molestado se lo solté: "Qué quieres que te diga? Quieres que te diga que me jode no tenerte los fines de semana porque te vas a Zaragoza y que encima no puedo estar tranquilamente contigo proque vives con tu ex? Quieres que te diga que es eso lo que me pasa?". Su cara se desencajó. Vi tristeza y pesar en ella. Movió la cabeza y me dijo "No". "Pues eso, no te lo digo". Y entramos en el bar. El sábado se fue a Zaragoza y ayer lunes cuando venía de vuelta, me llamó para comer juntos. Estuvimos hasta pasadas las 6 juntos. Acabamos saciando nuestra tensión sexual en el parking, sin previo aviso, sin ningún tipo de preparación y sin ninguna premeditación. Hay auténtica química sexual entre él y yo, y ya no pudimos aguantar más. Mi primera vez con él hubiera preferido que fuera en una cómoda cama, con tiempo de recrearnos el uno en el otro, con tiempo de recorrernos, de disfrutarnos, de explorarnos. Pero por ahora veo muy jodido que llegue ese momento. Y eso me enerva. Hoy hemos vuelto a quedar para comer. Venía de S. Feliu de Guixols y me ha llamado para comer juntos. Y hemos estado hasta las 4.30 de la tarde.
Me muestra constantemente que está pendiente de mí. Me dice que lo que pasó ayer en el parking fue un poco animal y q no estaba previsto, pero que ese acto me une a él. Que no hay vuelta atrás. Que él va a por todas conmigo. Y que yo también tengo que ir a por todas. Que le de tiempo a arreglar su situación, tan irregular, que le de tiempo y que no tire la toalla al primer problema. Muy bonito todo, pero que alguien me diga cómo cojones lo hago. En cuanto me despisto me vienen dudas, me encabrono y ya me lanzo al vacío. Me jode enormemente llamarle y no recibir respuesta. Según él, en el piso en el que está no hay cobertura. Es verdad? Según él, no tiene ningún tipo de relación con su ex, pero hoy me ha comentado que va a recoger al hijo pequeño de ella al rugby. Qué mierda de relación es esa? Vive con ella y con el hijo pequeño de ella, lo va a recoger al rugby, no hay cobertura. Me lo tengo que creer todo??? Hago como con aquel q casi ni recuerdo su nombre, que vivía con su prima, y le creí ciegamente, y con el tiempo me enteré que sí, q vivía con su prima, y que dormían juntos y estaban liados?? Tengo que creer la misma historia otra vez? Peco de inocente y confiada o pagan justos por pecadores?
Este hombre me gusta mucho, me gusta a rabiar, me encantaría entregarme en cuerpo y alma a él y me jode que cuando estoy con él pierdo los papeles, le muestro ciegamente lo mucho que me gusta, igual que me lo muestra él a mí. Cuando nos vemos, cuando nos encontramos, se le ve realmente contento de verme, con ganas, con ilusión, con alegría... Pero esa situación en la que vive me reconcome por dentro. A veces tengo ganas de hablar con él y ni le llamo. Para qué? Y ya desconfío. Ya no sé si es que apaga el móvil para no molestarla a ella, o realmente no hay cobertura. Si realmente duermen separados. O si de verdad cada uno se ocupa de lo suyo. Ya las dudas me joden muchísimo y me conozco en ese estado. Cualquier día, sin prepararlo y sin esperarlo, exploto, reviento y estallo. Suelto de todo por la boca y le doy carpetazo. Me conozco y sé que a no mucho tardar pasará. El reconoce que no es buen momento en su vida, que laboralmente está la cosa cogida con pinzas, y que eso no le da margen para poder vivir sólo, que justo rompió con esta chica se quedó en paro y que en este trabajo lleva desde junio con una inestabilidadd de cojones.
No sé... Me quema mucho todo esto. No poder contactar con él fuera de horas laborales, no poder disponer de una cama para los dos, no contar con él los findes... Hay muchas cortapisas para una relación que querría vivir con toda la libertad del mundo...
Hay muchas limitaciones, y jamás me han gustado...
Hoy, por ejemplo, él se iba a trabajar y yo la tarde libre. Con mi tonito irónico le he dicho "Ahora me voy a tu casa, me acuesto a dormir la siesta y cuando tú vengas me despiertas, vale?" Me ha mirado con cara de pocos amigos, con una ceja más levantada que la otra y ha movido la cabeza... He sonreido cínicamente y le he dado un sorbo al café. Qué coño hago? Cómo cojones me amoldo a esta situación? Por mucho que vea que un hombre está por mí, que está pendiente de mí, que araña tiempo a su tiemp para compartirlo conmigo (cosa que me encanta y me doy perfecta cuenta)... Cómo aprendo a ponerle horarios a una relación que quiero vivir con toda la libertad que me da el ser una persona adulta?
Antes le mande un sms, sobre las 9.30. Sólo le ponía que tenía mono de un beso suyo. Sin respuesta, of course. No tendré una jodida respuesta hasta mañana por la mañana, cuando él vea el mensaje. Y qué tendré que hacer yo? Oir que ya estaba ko, que tenía el móvil apagado ya, que estaba sin cobertura.... Y qué le contestaré yo? "Sí, ya lo supuse, pero me dieron ganas de mandartelo, sin más". Soy adivina. Sé una conversación que tendrá lugar mañana. Qué bien...
He conocido a Paco en la página por la que ando (cada vez menos). Quedamos para tomar un café y conocernos hace un par de semanas, el 25 de febrero, después de un cruce prometedor de mails y mensajes por el móvil. No sabría decir lo que sentí la primera vez que lo ví. No sé si me gustó o no me gustó. Es un tipo de hombre diferente a los que he conocido últimamente. Muy varonil, muy masculino, con pelo en pecho, perilla, bigote, pelo larguito, gafas... Una imagen muy de hombre. Luego se mostró muy ameno, muy cercano, muy conversador, muy espontáneo... Al final de las dos horas de la cita, me quedé con la sensación de querer verle más, de querer conocerle más. Me gustó. Al poco ratito, él me mandó un sms al móvil diciéndome que yo le había gustado mucho. He leido tantas veces ese sms que me lo sé de memoria. Esa misma noche yo tenía una primera cita con otro chico y la anulé. Me quedé con la sensación de haberme llenado de Paco, y no tenía ganas de conocer a nadie más. Volvimos a quedar el miércoles siguiente. Churros con chocolate en el café de la Opera, callejeo por las Ramblas, Bosc de Les Fades (con primeros contactos de piel con piel, suaves roces en los brazos, en las manos, miradas fijas...), cena en un vasco y un par de copas en un irlandés mientras veíamos el Barça- Valencia (1-0). Y ahí me besó por primera vez. Y me gustó. Mucho. Sentí el calor de sus labios, la dulzura que emanaba de ese beso. No fue un beso morreador, de babas y juegos de lenguas. No. Fue un beso tierno, dulce, cálido. Me gustó mucho. A partir de ahí nos dejamos llevar. Ninguno de los dos escondió lo bien que se sentía en compañía del otro. Me gustó poder dejarme llevar, sin miedo a mostrar que alguien me gusta. Me había acostumbrado a esconder mis sentimientos por miedo a despertar miedos. Con él puedo mostrarme tal cual soy. El viernes volvimos a quedar a otro café. Me dice, y me demuestra que soy muy importante para él, que soy lo que andaba buscando en una mujer. Se muestra feliz, contento y pleno. Pero el bombazo tenía que llegar. No hay día de invierno sin nubarrones. Tarde o temprano llegan. Vive con su ex. Me quedé sin poder mostrar realmente la mala leche que me subió por el cuerpo. Hace una semana que le conozco. Qué derecho tengo? A mi entender, ninguno. Por la noche volvimos a vernos. Fuimos a Les gens que j´aime. Yo me había pegado un baño antes de quedar. La mala leche se había ido afianzando en mi interior a lo largo de la tarde. Pero parece ser que la notó, a pesar de haber dejado gran cantidad de ella en el baño. Antes de entrar al bar me preguntó varias veces qué me pasaba. Se lo negué todas, pero al ver que se estaba reconcomiendo con lo que podía haber hecho o decirme que me hubiera molestado se lo solté: "Qué quieres que te diga? Quieres que te diga que me jode no tenerte los fines de semana porque te vas a Zaragoza y que encima no puedo estar tranquilamente contigo proque vives con tu ex? Quieres que te diga que es eso lo que me pasa?". Su cara se desencajó. Vi tristeza y pesar en ella. Movió la cabeza y me dijo "No". "Pues eso, no te lo digo". Y entramos en el bar. El sábado se fue a Zaragoza y ayer lunes cuando venía de vuelta, me llamó para comer juntos. Estuvimos hasta pasadas las 6 juntos. Acabamos saciando nuestra tensión sexual en el parking, sin previo aviso, sin ningún tipo de preparación y sin ninguna premeditación. Hay auténtica química sexual entre él y yo, y ya no pudimos aguantar más. Mi primera vez con él hubiera preferido que fuera en una cómoda cama, con tiempo de recrearnos el uno en el otro, con tiempo de recorrernos, de disfrutarnos, de explorarnos. Pero por ahora veo muy jodido que llegue ese momento. Y eso me enerva. Hoy hemos vuelto a quedar para comer. Venía de S. Feliu de Guixols y me ha llamado para comer juntos. Y hemos estado hasta las 4.30 de la tarde.
Me muestra constantemente que está pendiente de mí. Me dice que lo que pasó ayer en el parking fue un poco animal y q no estaba previsto, pero que ese acto me une a él. Que no hay vuelta atrás. Que él va a por todas conmigo. Y que yo también tengo que ir a por todas. Que le de tiempo a arreglar su situación, tan irregular, que le de tiempo y que no tire la toalla al primer problema. Muy bonito todo, pero que alguien me diga cómo cojones lo hago. En cuanto me despisto me vienen dudas, me encabrono y ya me lanzo al vacío. Me jode enormemente llamarle y no recibir respuesta. Según él, en el piso en el que está no hay cobertura. Es verdad? Según él, no tiene ningún tipo de relación con su ex, pero hoy me ha comentado que va a recoger al hijo pequeño de ella al rugby. Qué mierda de relación es esa? Vive con ella y con el hijo pequeño de ella, lo va a recoger al rugby, no hay cobertura. Me lo tengo que creer todo??? Hago como con aquel q casi ni recuerdo su nombre, que vivía con su prima, y le creí ciegamente, y con el tiempo me enteré que sí, q vivía con su prima, y que dormían juntos y estaban liados?? Tengo que creer la misma historia otra vez? Peco de inocente y confiada o pagan justos por pecadores?
Este hombre me gusta mucho, me gusta a rabiar, me encantaría entregarme en cuerpo y alma a él y me jode que cuando estoy con él pierdo los papeles, le muestro ciegamente lo mucho que me gusta, igual que me lo muestra él a mí. Cuando nos vemos, cuando nos encontramos, se le ve realmente contento de verme, con ganas, con ilusión, con alegría... Pero esa situación en la que vive me reconcome por dentro. A veces tengo ganas de hablar con él y ni le llamo. Para qué? Y ya desconfío. Ya no sé si es que apaga el móvil para no molestarla a ella, o realmente no hay cobertura. Si realmente duermen separados. O si de verdad cada uno se ocupa de lo suyo. Ya las dudas me joden muchísimo y me conozco en ese estado. Cualquier día, sin prepararlo y sin esperarlo, exploto, reviento y estallo. Suelto de todo por la boca y le doy carpetazo. Me conozco y sé que a no mucho tardar pasará. El reconoce que no es buen momento en su vida, que laboralmente está la cosa cogida con pinzas, y que eso no le da margen para poder vivir sólo, que justo rompió con esta chica se quedó en paro y que en este trabajo lleva desde junio con una inestabilidadd de cojones.
No sé... Me quema mucho todo esto. No poder contactar con él fuera de horas laborales, no poder disponer de una cama para los dos, no contar con él los findes... Hay muchas cortapisas para una relación que querría vivir con toda la libertad del mundo...
Hay muchas limitaciones, y jamás me han gustado...
Hoy, por ejemplo, él se iba a trabajar y yo la tarde libre. Con mi tonito irónico le he dicho "Ahora me voy a tu casa, me acuesto a dormir la siesta y cuando tú vengas me despiertas, vale?" Me ha mirado con cara de pocos amigos, con una ceja más levantada que la otra y ha movido la cabeza... He sonreido cínicamente y le he dado un sorbo al café. Qué coño hago? Cómo cojones me amoldo a esta situación? Por mucho que vea que un hombre está por mí, que está pendiente de mí, que araña tiempo a su tiemp para compartirlo conmigo (cosa que me encanta y me doy perfecta cuenta)... Cómo aprendo a ponerle horarios a una relación que quiero vivir con toda la libertad que me da el ser una persona adulta?
Antes le mande un sms, sobre las 9.30. Sólo le ponía que tenía mono de un beso suyo. Sin respuesta, of course. No tendré una jodida respuesta hasta mañana por la mañana, cuando él vea el mensaje. Y qué tendré que hacer yo? Oir que ya estaba ko, que tenía el móvil apagado ya, que estaba sin cobertura.... Y qué le contestaré yo? "Sí, ya lo supuse, pero me dieron ganas de mandartelo, sin más". Soy adivina. Sé una conversación que tendrá lugar mañana. Qué bien...
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